El cardiólogo Pedro Trujillo resume su experiencia en el hospital de la ciudad israelí de Haifa

06/Dic/2016

Uypress, Por Ana Jerozolimski

El cardiólogo Pedro Trujillo resume su experiencia en el hospital de la ciudad israelí de Haifa

Unas Jornadas Cardiológicas realizadas tiempo
atrás en el Hospital de Clínicas, a las que fue invitado como uno de los
conferencistas el Jefe de Cardiología del Hospital Rambam de Haifa, el Dr.
Ariel Roguin (argentino-israelí) fue la semilla de la que surgió un plan
bilateral concreto uruguayo-israelí que ya se está llevando a la práctica.
Se trata de una cooperación entre el Centro
Cardiovascular del Hospital de Clínicas y el Rambam, en cuyo marco expertos
uruguayos en distintas áreas de las técnicas de tratamiento, viajan por un mes
a Israel y se entrenan en tecnologías de avanzada que en Uruguay recién están
comenzando y en Israel ya se hallan en una etapa de mucho mayor desarrollo.
En el mes de octubre estuvo el primer
participante, el Dr. Pedro Trujillo, Profesor adjunto de cardiología, especializado
en hemodinamia (todo lo que tiene que ver con cateterismos cardíacos,
intervencionismo cardiológico a través de catéteres).
De aproximadamente cada 100 pacientes a los
que se hace procedimientos de diagnósticos para ver qué enfermedad tienen las
arterias, cerca de un tercio van a cirugía cardíaca abierta clásica. Cerca de
un tercio, a veces entre un tercio y la mitad, van a angioplastia, o sea por
balón, stent. Y el resto, otro tercio o un poco menos de ello, queda con
tratamiento solamente con pastillas o no requiere cirugía.
En noviembre viajó otro colega del centro, el
Dr. Álvaro Rivara, profesor adjunto de electro-fisiología, a fin de abocarse en
Israel al tema de la arritmia.
En el proceso fue clave la opinión del Dr.
Diego Freire, experto en electro fisiología dentro de Cardiología, quien además
tiene en el centro un cargo gerencial, y estaba convencido de lo importante de
la cooperación propuesta.
Días atrás, Trujillo y Freire nos recibieron
en el Clínicas. Hablaron con naturalidad de cosas que de hecho, tocan la vida y
la muerte. Sentimos la responsabilidad sobre sus hombros y en sus manos. «Yo tengo confianza en lo que hago
absolutamente», asegura el Dr, Trujillo. «De lo contrario, no lo
podría hacer, yo lo siento así. Pero reconozco que está disociado con la verdad
total, o sea, yo voy a hacer mi mejor esfuerzo…sabiendo que no depende sólo
de mí».
El desafío es que todo lo que sí depende de
los médicos y del hospital, se haga lo mejor posible. Por eso es que al recibir
la invitación del hospital Rambam, la aceptaron, como inversión en pro del
Clínicas y de la medicina en Uruguay en general.
Así nos lo cuentan tanto el propio Trujillo
como su colega el Dr. Diego Freire.
LA ESPECIALIZACIÓN EN ISRAEL
Dr. Trujillo, entiendo que lo que lo llevó a
Israel, en su área específica de la cardiología, es un campo bastante nuevo en
Uruguay dentro de la angioplastia.
Así es. Está relacionado a lo que hoy se llama
intervencionismo estructural, que es tratar las enfermedades cardíacas, no solo
las coronarias, a través de una punción. Eso implica por ejemplo hoy por hoy un
área muy de punta, que es el implante de la válvula aortica percutánea, que se
llama tavi o tvr. Ese un caso que tradicionalmente está dentro de la cirugía, y
sigue estándolo, pero que hoy por hoy se desplaza hacia el procedimiento menos
invasivo. ¿Por qué? Porque la tecnología produjo válvulas que están metidas
adentro de un catéter muy finito,ahí se abren y se colocan. Eso es lo que yo
fui a hacer a Israel. O sea, es una
técnica que permite colocar la válvula a través del catéter, no con cirugía.
EL INTERÉS PARA URUGUAY
¿Se duda en algún momento cuando se recibe una
invitación así, a estar un mes en el Hospital Rambam trabajando y
especializándose?
P.Trujillo: Primero que se discute quién es
más conveniente que vaya, porque es un
país diferente, es una cultura diferente, hay que adaptarse un poquito, ver si
se va ir con la familia o no, qué posibilidades hay, qué interés tiene cada uno
de aprender qué, por ejemplo. Yo fui con un objetivo muy claro que fue a
conocer qué programa tenían de implante valvular aórtico, porque es un tema
importante para nosotros, para el desarrollo del Centro Cardiovascular. Es
importante para el Uruguay y es importante para el Centro, porque es un momento
crítico, son los comienzos de una técnica que nosotros vemos que promete y con
la que recién estamos comenzando.
O sea que el sentido era ir a especializarse
en algo en lo que entiendo que el Rambam, en Israel en general, está muy avanzado.
Así es. Nos parecía que ese era un puntapié
importante, que a mí me interesaba. Nosotros tenemos alguna experiencia con
eso, pero una experiencia limitada, y nos interesaba conocer otros lugares y
nos parecía que Israel era un lugar para eso, del primer mundo, para ver cómo
trabajaban con ese tema.
En Israel eso está muy desarrollado primero
porque está metido dentro del sistema de salud, mientras que en Uruguay no lo
está. Ése es un tema crítico para
nosotros, que ya cambia la dimensión del problema. Acá no está financiado.
¿Esto significa que en Israel cualquier
paciente puede recibir ese tratamiento mientras que en Uruguay solamente lo
recibe quien puede recurrir a medicina particular?
Diego Freire: Hoy sí. Ese tipo de medicina sí.
Son cosas nuevas, no son tan nuevas en el mundo pero acá siempre vamos un
poquito atrás. Nosotros estamos acostumbrados a que el Fondo Nacional de
Recursos financie la cardiología altamente especializada, pero la incorporación
de cosas nuevas lleva tiempo. Porque sale mucha plata y el Fondo espera a tener
evidencia de que indiscutiblemente es bueno y eso son años. A veces tenemos
problemas económicos que hacen que no se incorporen cosas con la velocidad que
uno quiere. Hacer procedimientos acá, o en otros lugares de Uruguay, de cosas
innovadoras, que además son inherentes a la actividad universitaria, ayudan a
que el medio entienda y que las autoridades entiendan la importancia que
tienen. Tratar de avanzar y colaborar con las autoridades para decir «Esto
vale, esto no vale, esto es importante, lo podemos hacer acá, es viable».
Y bueno, con dificultades porque a veces tenemos que conseguir quién financie,
pacientes que puedan financiárselo.
¿Acá, en el Clínicas, se lo puede hacer
particular?
D. Freire: Sí, por supuesto, y lo hacemos. A
veces nosotros ponemos facilidades para que el paciente lo haga, no cobramos
honorarios porque están incluidos en nuestro sueldo, entonces no se factura.
Sobre todo al principio que estamos haciendo este tipo de cosas.
P. Trujillo: Nosotros tenemos una visión del
Centro Cardiovascular Universitario como un lugar donde estemos en la punta de
la cardiología, lo cual nos obliga a estar en los procedimientos nuevos. Y eso
nos lleva a pensar estrategias para que alguien pueda elegir si venir a hacerse
el procedimiento acá. Pero para eso tenemos que ir a formarnos. Hoy tenemos una
infraestructura bastante buena, pero con dificultades propias del Hospital de
Clínicas. Lo que estamos intentando es cambiar un poco la evolución de la
cátedra de Cardiología que ha estado bastante más siempre como un segundo
plano: primero la medicina privada y después la medicina pública. Y eso nos
obligó a desafiar temas que están en la punta. Por eso Álvaro Rivara fue a
hacer otras cosas. Además, claro, no alcanza con que los médicos estemos
preparados, se necesita que todo el personal esté entrenado, que el hospital
esté pronto para estas cosas.
¿Así que este programa de cooperación entre el
Clínicas y el Rambam, puede tener una incidencia directa en cómo esto cambie en
Uruguay?
D.Freire:
Es que es una gran cosa que podemos acceder a procedimientos de avanzada
o de reciente desarrollo y prepararnos para poder acelerar ese proceso, y
aplicarlo acá. Entonces hacemos casos que podemos acá pero a su vez podemos
acceder a que en poco tiempo, dentro de un mes, ver un montón de casos, de
asistir y colaborar en el procedimiento, lo cual enriquece. Y este programa de
cooperación está orientado hacia la innovación, hacia los procedimientos de
avanzada o de reciente desarrollo. No vamos a ver cosas allá que ya hacemos
acá, queremos acelerar ese camino de innovación, para pensamos que en el ámbito
universitario es otra de las tareas, para poder desarrollar esas tecnologías de
última generación acá en nuestro país. Desarrollarla y ponerla al servicio de
todo el mundo.
LA EXPERIENCIA EN HAIFA
Aunque un mes es poco tiempo, habrá sido muy
intenso Pedro, me imagino. ¿Cómo fue esta experiencia?
PT: La verdad que fue muy lindo, agradable. Me
trataron muy bien, con mucho respeto. Ariel hizo la conexión y estuvo muy bien,
yo estuve básicamente el Hospital Rambam, fue mi centro de actividad, pero
Ariel Roguin, de quien salió toda esta iniciativa, me hizo visitar otros hospitales
de Israel. Vi una manera diferente de trabajar, también diferencias entre
ellos, y eso fue muy interesante.
A esta altura de nuestra vida yo no podía ir
solamente a mirar, tenía que ir a realmente estar adentro de la sala, a tocar.
Si bien no iba a ser el primer operador, tenía que estar muy involucrado con
los procedimientos porque eso permite aprender de otra manera.
Nosotros sentimos la necesidad de no ir a
mirar procedimientos desde la ventana, sino ir a participar directamente y eso
lo llevó a hacer todo nuestro traslado de nuestros títulos, etc., a las
autoridades de salud pública de Israel para que autorizaran, o sea, validaron
el título e hicieron todo… Nosotros allá trabajamos como cardiólogos,
teníamos título de cardiólogo normal. Eso llevó unos trámites, etc., pero valió
la pena en el sentido de que estuvimos trabajando directamente. Por ejemplo, yo
estuve en todos los procedimientos en válvula a lo que fui específicamente,
aunque también algo en coronario, siempre estuve adentro de la sala con un
primer operador trabajando de segundo operador y manipulando directamente. Eso
me permite aprender de otra manera. Esa fue una particularidad de este vínculo,
que resultó muy importante.
Yo además hice un viaje familiar, fui con mi
familia porque también a esta edad a mí me cuesta un poco separarme, es muy
difícil. O sea fui con mi mujer y mis dos hijos menores, el varón de 5 y la
chiquita de un año. Tengo también hijos mayores pero a Israel fui sólo con los
chicos.
Eso ya cambia toda la dimensión de la estadía
¿no?
Por supuesto. Así me sentía más seguro. Mi
familia está ahí, los más chiquitos están ahí, voy al hospital, vuelvo a mi
casa, eso me da otra tranquilidad. Me permite también estar más sereno, estar
mejor. Todo eso es interesante también. Y por supuesto el atractivo de conocer
un país muy diferente, una sociedad muy diferente, con idiomas bien diferentes,
o sea que son cosas que me parece que favorecieron a deslumbrarse un poco uno
porque es una sociedad diferente, un pueblo diferente, un pueblo que fue muy
amable conmigo, me trataron muy bien. Es un país en el que hay mucha luz, donde
no llueve y no hay tormenta.
Bueno… en verano…
Es muy
estimulante, porque es un lugar de muchísima luz, todo el día hay luz: a las
seis de la mañana hay luz, a las seis de la tarde hay luz… ¡Y acá hay un gris
que no se puede creer! Eso estuvo muy bueno.
¿Y qué diferencia vio en la forma de trabajar?
No vi grandes diferencias de formas de
trabajar en general, pero sí específicamente en válvulas. Tienen cambios
diferentes a como nosotros lo estamos haciendo acá.
Sentí que era como ver el futuro en el mismo
tiempo, ver cómo es más delante de lo que nosotros estábamos haciendo. Vi mucho
menos necesidad de instrumentación de los pacientes, o sea, no anestesiados. El
mismo procedimiento más simple y con excelentes resultados. Trabajar en el
Rambam era como ver el futuro.
IMPRESIÓN DIRECTA DEL SISTEMA DE SALUD ISRAELÍ

Viendo el sistema de arriba, ¿qué impresión se
llevó en general de cómo funciona el sistema de salud pública en un hospital
israelí?
Bien, Rambam es un hospital interesante
.Aparte yo tuve que llevar a una hija mía porque hizo una neumonía, o sea que
tuve que participar directamente de la asistencia de mi hija en Emergencia y me
pareció muy bien. Tuve una buena visión de lo que es la salud allá. Muy
parecida a la asistencia que yo hago acá con el enfermo, el problema es el
problema médico que tiene el paciente, no hay una traba económica en ningún
momento. Yo no vi nada de eso. Es verdad que tampoco no conozco profundamente
el sistema, es una visión desde arriba.
¿Asistencia igualitaria?
Igualitaria. Vi tratar rusos, árabes y judíos
igual. Vi enfermos de todos lados. Cuando eran los rusos había alguien de los
enfermeros que traducía. Y los árabes también. No vi diferencias.
Me llamó la atención notar un nivel bastante
parejo de gente.  En este hospital
estamos más acostumbrados a ver indigencia. Yo allá no vi.
Ahora está el doctor Rivara. ¿Y hay otras
etapas ya pensadas?
D.Freire: La idea es que dos colegas por año
estén. Este año fueron Pedro y Alvaro y el año que viene haremos para programas
para todos. También pensamos que van a venir colegas de Israel a alguna
conferencia, eso también lo tenemos planificado.
P. Trujillo: Hay también la necesidad de
generar un vínculo, además de lo asistencial. De repente algo de investigación,
que a nosotros nos interesa. Participar en algún trabajo en conjunto nos
permitiría también avanzar, subir un escalón más. Al principio hay que ir
conociendo la gente, traerse la agenda para saber quién es quién para saber a
quién dirigirse, mandar casos que uno tenga que le parezca que sea bueno que lo
puedan ver allá también. Tener un vínculo hospitalario. Y creo que la
culminación de eso sería un trabajo conjunto sobre algún aspecto que nos
interese a ambos y me parece que eso sería beneficioso y sellaría un poco más
la relación. Es otro aspecto para trabajar.
D.Freire: Lo que hizo Pedro y hace ahora
Rivara, son experiencias que para nosotros no son fáciles de realizar porque
uno tiene muchos compromisos acá, y cuantos más años más compromisos tiene,
tiene temas familiares, económicos, de trabajo, y bueno, esto le ha permitido a
Pedro y le va a permitir a otros si Dios quiere, poder hacerlo de esta manera.
Rivara está en la misma situación que él,
parecida, incluso la esposa de Rivara es médico-cirujana y también logró hacer
una pasantía, no por convenio pero por otro lado, que le permitió también ir
familiarmente, con chicos también. Son oportunidades que no son fáciles.
Nosotros estamos muy contentos de poderlas llevar adelante y generar una
relación que crezca ¿no?